Tour por Islandia, Día 5: otro regalo de día


Tour por Islandia. Tras una noche bastante mala metidos en la fuskyvan, logavan y la farerovan esperando a que escampara el granizo y el viento, y después de mas de una hora de espera, nos acostamos algo decepcionados, después de la buena racha que llevábamos de auroras. Pero quedaba un día intenso por delante, que al final ha sido posiblemente el mejor en cuanto a condiciones fotográficas. En primer lugar en Stokness un lugar de singular belleza, y con unas condiciones climáticas que le daban un aire místico, con esas nubes sobre sus cumbres

Después en Jokulsarlon, con un atardecer increíble, lleno de colores y matices, y por último de donde acabo de venir, de la laguna de nuevo, con dos horas de infarto, donde las auroras nos venían de todos los lados. Y por supuesto el cachondeo en los trayectos

Todo eso es genial, pero al fin y al cabo, lo que te queda en la memoria, son momentos puntuales que recuerdas toda la vida y que luego cuentas a tus amigos, a tu familia, o que en momentos de desvelo por ejemplo, te vienen a la cabeza, y hoy he podido disfrutar de dos de ellos.

El primero con alguien especial, se llama Jorge, es un chico vasco, noble, gentil, afable, un amigo de esos que sabes no te va a fallar, al que tuve la oportunidad de conocer en un finde en el que subimos a dar un taller a Noja, y que nos sirvió de guía junto con Patxi, para conocer su tierra, desde entonces mantenemos el contacto, Ivan ha salido con él a afotar, y esta semana está aquí con nosotros, para vivir este sueño juntos. Cada día le he visto mas feliz, su cara lo dice todo, y a mi eso me produce una sensación del deber cumplido, por que? porque creo saber lo que ha supuesto para él este viaje a nivel familiar y económico, un sacrificio muy grande, y eso desde el inicio ha pesado sobre mi cabeza. Y esta madrugada a eso de las 7 am al verle en la laguna rodeado de hielos afotando, he tenido la oportunidad de vive un momento imborrable. Situado junto a la orilla trípode en mano y sin darse cuenta, una foca a no mas 10 m saca la cabeza del agua y se le queda mirando sin que él se diera cuenta, yo unos metros por encima por un talud, contemplo la escena y le aviso: Jorge, jorge, hay una foca…justo al tiempo intento encuadrar, él se gira, la foca desaparece y yo me quedo sin la foto. Alucinante.

El segundo ha sido esta misma noche, nada mas bajar de la fuego ya divisamos auroras, Fusky y yo salimos a la captura tras unas indicaciones previas a algunos alumnos, nerviosos, excitados subimos a una loma y empezamos a ver de nuevo el espectáculo, pero esta vez sobre la laguna de los diamantes, no podíamos creerlo, 3 de 5 noches, y esta era bastante fuerte, tras una hora de fotos y aquello seguía, en un momento dado, nos levantamos y de forma instintiva nos abrazamos….si es muy gay, pero tenemos el consentimiento familiar de nuestras mujeres, que conste, y una de ellas está aquí en Islandia . Ese abrazo es la culminación de un trabajo de muchos meses para preparar el taller, de nervios por si el volcán nos jadia el taller, de la incertidumbre de las auroras, de si los alumnos les gustaría todo lo que habíamos preparado…todo eso se mezcla en la termomix de sentimientos y el resultado es ese, un abrazo, un símbolo de “lo conseguimos”.

Me voy a la cama, mañana nos espera un día duro de viaje de vuelta que culminará en Blue Lagoon, donde nos relajaremos por fin, en aguas termales azul turquesa. Muchas gracias a todos los que nos leéis, estamos desbordados por la actividad que se ha generado. Os dejo con una captura de la foto de ese abrazo, perdonar la calidad pero es muy tarde ya para ponerme a descargarla.

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