Viaje fotográfico por Islandia, Días 6 y 7: se acaba el sueño


Viaje fotográfico por Islandia. Último contacto con este paraíso, tras una vuelta muy larga desde Jokulsarlon hasta la capital, en la que en la farerovan estábamos desatados buscando a una oveja…si si una oveja, un país que tiene el doble de ovejas que de personas, pero todas encerraditas en sus parcelas, y es que esta gente quería hacerse un selfie con una de ellas, algo que al final no pudimos realizar…y menos mal, 😉

El destino era nada mas y nada menos que Blue Lagoon, un balneario de aguas termales de color azul turquesa, otro lugar increíble donde pudimos relajarnos por fin tras un viaje que en ocasiones ha sido muy cansado, donde en el mismo día se han realizado tomas al amanecer, durante el día, atardecer y nocturnas, y donde debo reconocer hemos exprimido a la gente para que estuviera en muchos sitios y pudiera disfrutar de este país increíble. Momentos de relajación y de risas como casi siempre con este fantástico grupo, debo reconocer que no estuve muy sociable, y es que necesitaba mi espacio y mi tiempo en solitario, así que me perdí entre la niebla, como los gorilas de la peli jejejeje

Baño en aguas termales de Blue Lagoon

Rumbo al hotel y cena en un restaurante especial que contratamos, sopa de langosta, cordero y helado de chocolate blanco, mientras fuera nevaba, no podía habernos despedido mejor esta tierra indómita y virgen, un lugar indomesticable. Se realizó el sorteo de las maglite 3d y para el hotel.

Casi las 12 de la noche después de 6 días de paliza y la gente quería mas, así que 14 de nosotros nos fuimos a las afueras de la ciudad a retratar una casa triangular, y de nuevo las auroras, y fueron 4 de 6 días, se nos presentaban, esta vez de forma mas sutil. Prácticas de iluminación, tanto a la casa como de selectiva de personajes y tras unas vueltas para encontrar el coche, al hotel. Mañanita de compras y al aeropuerto.

Esto es lo que sería una crónica convencional de lo que pasó. Sin embargo a medida que pasaban los horas mi cabeza iba por otro lado, se acordaba de lo que dejé en España, de poder haberlo hecho mejor en ciertas ocasiones, de haber tenido en cuenta pequeños detalles, una sensación agridulce que siempre me ocurre por mis temidas expectativas. Lo que viene a ser el despertar de un sueño increíble, la ostia que te metes cuando te vas dando cuenta que todo acaba, momentos de reflexión de una persona demasiado reflexiva.

Podría escribir mil historias que nos han pasado, sensaciones que he tenido, olores y sonidos que solo aquí he conocido, momentos mágicos e irrepetibles que te regala esta tierra de la que me he enamorado, un país de mil caras, todas diferentes, donde el paisaje se transforma en horas, donde te sientes una hormiga (que por cierto no existen allí), donde como decía Miguel la tierra sangra agua por todos los lados. No hay adjetivos y no me voy a emperrar en buscarlos, simplemente hay que vivirlo para entender a lo que me refiero.

Hoy no me encuentro muy inspirado, vine con Daniela y Logan del tirón a Madrid, y apenas he dormido 3 horas (de nuevo) porque mis hijos, como es lógico, querían ver a su papi, y prefiero masticar y digerirlo todo para contados mis últimas reflexiones en este diario, pero si me gustaría agradecer todo el seguimiento que hemos tenido en Nightcolours, en la fan page, en los blogs de Fusky y en el mío, y estamos desbordados. Sé que hemos dado mucha envidia, pero lo hemos hecho con la mejor de las intenciones, la de mostrar nuestra felicidad, que conocierais que estábamos haciendo especialmente para nuestros familiares y amigos, y seria falso no reconocer que también como marketing, porque creo que esto es como los tatuajes, es muy dificil tener solo uno, y volveremos….


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