Emociones (II)


“Soy degustador de la vida y catador de sus emociones” Erick Martins

Continúo con los post sobre emotividad o emociones, según mi punto de vista no solo en la fotografía, sino mas bien en mi vida. En este caso os quería hablar sobre un momento para mi especial vivido hace unas semanas en Gales.Muy pocas veces he sentido tanta emoción como el primer día que Nick, mi primo en Gales, me llevó a un lugar que ni el mismo conocía (estando a solo unos 70 km de su casa) y que pude localizar un par de meses antes con el google earth. Se trataba de unos acantilados al sur de Pembroke de unas dimensiones increibles y con formaciones rocosas alucinantes.

El caso es que lo fuimos a visitar el 31 de diciembre por la mañana y al llegar a esos prados verdes y encontrarme con ese cortante de casi 100m, con la mar furiosa golpeando allá abajo las rocas, y el viento en mi cara, me quedé petrificado durante unos instantes, pero a los pocos segundos tuve un subidón de adrenalina que me hacía correr de ubicación en ubicación buscando encuadres para la noche siguiente sin darme cuenta del peligro que corría, Nick me miraba flipado y yo no hacia mas que decir “i´m touching myself”, me estaba tocando de gusto al ver las posibilidades del sitio, pero sobretodo el encontrarme en un lugar tan maravilloso, donde te sientes tan insignificante (algo que tambien me pasó en la playa de Newgale).

Esta sensación tan apabullante, me acompañó durante una media hora hasta que nos tuvimos que ir de alli, no sabría explicarla, es lo que tienen las emociones que si para una imagen ni con mil palabras tenemos, imaginaos para explicar lo que uno siente en un momento así, necesitaría casi el quijote 😉

Pasé los dos días siguientes pensando en el momento de regresar, mirando las previsiones del tiempo, buscando ideas, revisando las fotos que hice, nerviosito perdido. Así que la noche que íbamos a Green Bridge que es como se llama la zona, se preveía una noche espléndida (sin apenas nubes, y 7º) hasta las 22:00 despues empeoraba incluso llovería, y la luna no salía hasta las 21:30 si mal no recuerdo. Tenía que ser muy rápido, solo media hora realmente buena. El resto “who knows”.

Tenía otro problema añadido a la falta de tiempo, dos días antes se me había roto el intervalómetro, y aunque buscamos uno durante un día por los pueblos cercanos e internet, no hubo forma de encontrar nada, así que me tocaba disparar y dejar el botón apretado todo el tiempo con el dedo, con el peligro que entrañaba de posibles desenfoques por movimiento de la cámara.

Llegamos sobre las 20:00 e hicimos alguna prueba sin luna, pero mi cámara sin apenas luz tiene un ruido intolerable, por encima de iso 800 aquello era una paella, asi que esperé hasta que la luna salió en gran parte del acantilado, siempre vigilando las nubes. Y esta fue una de las primeras fotos que realicé, apoyándome en la valla de madera y en las nubes que me llevaban a ese islote.

Al contrario que la mayoría de mis fotos, esta si la tuve que procesar en casa con photoshop por capas, una para mar y cielo y otra para el resto, debido a que tenía mucho ruido y a que en ciertas zonas se veían “fantasmillas” debido al movimiento de la cámara por lo que comentaba en el anterior párrafo.

f4,5;
260s;
wb sobre los 3500º;
12mm
ISO 400


Comentarios (1)

  1. NAMOR

    Esas lineas dibujadas en el mar son espectaculares.
    Un buen punto de vista Paco, lastima que solapen los elementos en el lado izq. que como se ve, era inevitable.
    Un saludo.

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