Los castillos del Loira


Los castillos del Loira

El verano del 2017 recorrí la mitad de Francia en lomos de una autocaravana con mi familia. Una experiencia increíble que os recomiendo fervientemente, no solo por Francia, si no también por hacerlo de esta forma, que te permite dormir prácticamente pegado a los lugares mas singulares de este alucinante país. Lo primero que debo decir es que a pesar de haber estado antes en Francia, mi idea de este país y sus habitantes, era bastante desacertada, pensaba que era un país poco amable con el español, montañoso, caro y poco divertido. Error.

Pero vayamos por partes. En primer lugar el recorrido, para que os hagáis una idea, e incluso podáis planificar también vuestro viaje. Empezamos en Madrid y debíamos acabar cerca de la Duna de Pilat, y digo debíamos porque nuestro primer error, de principiante, fue fiarnos del google maps. Nos marcaba que llegaríamos al atardecer y llegamos como dos horas mas tarde, lo que implicó no tener sitio en los parking que teníamos vistos por internet para dormir, mal aparcar la autocaravana. No os fiéis en las previsiones de llegada del maps, porque la velocidad promedio no tiene nada que ver con el vehículo que lleváis.

En cuanto a donde dormir en Francia, está todo preparadísimo para las autos, es alucinante en que lugares puedes dormir de forma gratuita con servicios, o pagando los camping car entre 8 y 9 euros con servicios de camping. Tener previstos varios en cada zona porque nuestro horarios no es el suyo. Ellos a las a las 2 o las 3 ya tienen aparcada la auto y a las 7 cenan, y nosotros cuando llegábamos a los parking ya estaba todo pegado de gente. Tenéis varias app que te indican lugares donde dormir.

Como decía primera parada en Pilat, un lugar interesante, pero hiperturístico. Y al día siguiente rumbo al Loira, allí pasaríamos 3 días, 1 en Paris, dos en Normandia, 3 en Bretaña y dos para la vuelta. Muchísimos kilometros y quisimos ver muchas cosas en poco tiempo, así que otro consejo mas, para un viaje como este, mínimo 16 o 17 días.

Pero de lo que os venía a hablar es de la zona del valle del Loira, de mis favoritas del viaje, sorprendente su vegetación, su clima, sus paisajes y sus castillos. Empezamos el recorrido por el castillo mas grande de los que visitamos, el de Chambord, un castillo que era la residencia de Francisco I, para cazar¡¡¡ con 400 habitaciones, como sería su residencia…Incluso tiene una escalera diseñada por Da Vincci.

Este castillo es visitable de forma gratuita en sus exteriores, algo nada habitual en el resto, desde el parking de la auto estás viendo el castillo, y es un lugar precioso, con encuadres chulos desde todos los lados. Y en uno de sus lados sin iluminar por la noche.

castillo de chambord

Una anécdota curiosa fue que cuando estaba realizando fotos al atardecer junto con mi peque, se me acercó una persona a enseñarme, sin apenas presentarse, a usar la cámara. En un principio me chocó muchísimo, luego mas adelante quedamos incluso para hacer alguna nocturna, y resulta que es un fotógrafo francés de stock bastante conocido en su país, con familiares españoles, y encantador, estuvimos la tarde y la noche hablando de la fotografía y me comentaba que hace unos años, se ganaba la vida con la fotografía de stock, consiguiendo ingresos de unos 2000-3000 euros y ahora con un banco de imágenes de mas de 15000 fotografías no llegaba a los 500 euros.

castillo de chambord

castillo de chambord

La siguiente parada, y no por el orden que llevamos, es el castillo de Azay le Rideau, el que mas encanto para mi tiene, recomendable pagar la entrada para ver sus jardines y su interior. Construido en una isla, y de construcción renacentista (que bien funciona la wikipedia). Muy difícil hacer fotos nocturnas, ya que está iluminado, así que la mejor hora al atardecer y hora azul como la foto que os adjunto. El parking que hay justo detrás es d pago y no dejan pernoctar, pero 100m mas arriba junto a la via del tren hay un parking donde dormir, si vais con autocaravanas.

castillo de azay le rideau

 

El último castillo que os traigo es el de Chenonceau, otro mas de los que se disfrutan paseando alrededor, o bien en piragua o en bicicleta como hicimos nosotros. Hay una vía verde estupenda para ir con peques, por la sombra y muy llana.  No está iluminado pero llega bastante contaminación lumínica, en cualquier caso me ha resultado muy difícil conseguir un encuadre interesante, debido a las limitaciones donde moverse, solo desde este lateral. Recomiendo llevar un bocata y ver atardecer desde este lado, menos visitado, y que a la sombra es un gustazo.

castillo de chenonceau

Mas adelante hablaré de la siguiente parada en interés paisajístico, que fueron los faros de Bretaña


Deja un comentario