Escenas en fotografía nocturna: Solo yo soy tu Princesa


Siempre supe que aquella noche sería el PRINCIPIO del FIN. Os dejo con un relato erótico en escenas en fotografía nocturna.

Un proyecto de facebook hizo de hada madrina hace ahora casi 3 años, una tarde lluviosa de primavera tras una jornada tediosa de trabajo fue el desencadenante para que encendiera el portátil y entrara en esta página, un mensaje en el buzón y un remitente: el propio Facebook. Tras leerlo mi mente se puso a funcionar a toda máquina: ¿teoría de los 6 grados?¿experimento sociológico? ¿por qué yo?

Apreciad@ Usuari@

Estamos llevando a cabo un experimento sociológico en su país y necesitamos voluntarios que colaboren con nosotros. Se trata de revocar la famosa teoría de los 6 grados, la cual establece que cualquier persona en la Tierra puede estar conectada a otra, a través de una cadena de 5 conocidos.

Simplemente se trata de darnos permiso para utilizar la información de su perfil, y posteriormente confirmarnos una serie de datos. Pero la premisa fundamental es que nos proporcione el nombre de la persona que le gustaría “estar conectado”, alguien que no conozca personalmente, y al que buscaremos esos contactos intermedios que os conecten.

Si está de acuerdo, acepte la solicitud de amistad que le hemos enviado y proporciónenos ese nombre.

Atentamente

El equipo de Facebook

Solo tardé 5 minutos en decidirme. Acepté pulpo, y es que ante todo soy una mujer impulsiva. Y mi nombre lo tenía claro: Mario Casas, el de la peli a 3 metros sobre el cielo, ehmmm en este punto os podéis imaginar el porqué 😉

Al mes recibo otro mensaje:

Apreciad@ Usuari@

Hemos completado la parte correspondiente a su perfil en nuestro estudio, de forma sorprendente, los contactos intermedios se reducen en su caso a solo 3. A continuación resumimos los enlaces:

Paula Esteban conoce a Pablo Esteban (hermano) PRIMER ENLACE
Pablo Esteban conoce a Esther Urbazu (amigos) SEGUNDO ENLACE
Esther Urbazu conoce a Pilar Arroyo (amigos) TERCER ENLACE
Pilar Arroyo conoce a Mario Casas (familiar) CUARTO ENLACE
Muchas gracias por su colaboración, si quiere podemos facilitarle el contacto con sus enlaces si es de su interés.
Atentamente

El equipo de Facebook

Jooooder, estoy a solo 3 personas de mi idolatrado Mario, ufffff, mi objeto de deseo mas ardiente, el protagonista de mis fantasías y sueños eróticos, esa cara de niño malo, esos abdominales marcaditos. ¿llegaría a conocerle algún día? Pero, una cosa, “si quiere podemos facilitarles el contacto con sus enlaces si es de su interés” eso significa que él también ha colaborado en el juego, ¿y si digo que si?. Paula, ya estás soñando despierta….eso es imposible.

Aparte de impulsiva soy soñadora, así que 2 semanas mas tarde mi insistencia tuvo recompensa, habíamos quedado las 5 personas de los 4 enlaces: Pablo, Esther, Pilar, Mario y yo, imaginaos como fueron esos días de nervios, tras ponerme en contacto con ellos para conocernos y mi sorpresa del si de Mario.

Un coqueto restaurante en el centro de Madrid, 5 supuestos conocidos en una cita a “semiciegas”, y sin embargo todo fue realmente fácil y la noche pasó tan rápido que creí morir cuando Mario nos dijo que tenía que irse ya que al día siguiente rodaba, no sin antes dejarnos su teléfono.

Esa noche, debo confesar, me masturbé bajo mi nórdico, pensando en él, en sus caricias, en sus besos, en su mirada devoradora, y fue el inicio de unas semanas de dudas, de mariposas en el estómago, y también de orgasmos silenciosos. Una noche compartiendo mi cama con mi mejor amigo llamado insomnio, le mandé un wassap: “Hola Mario, no quiero molestar, pero solo quería decirte que me gustó conocerte”. Bien, lo hice, ahora a esperar, vaya lo ha leído y no contesta, de nuevo en linea y nada…que vergüenza como he podido lanzarme así….me voy a dormir…ding-dong…..

“Paula, me quedé embelesado con tus labios, mañana a las 9 en el mismo sitio, ¿te atreves?”

¿Que si me atrevo? madre mia¡¡¡, quiere quedar conmigo, ¿embelesado?¿mis labios?. De nuevo mi cabecita loca empezó a dar vueltas: ¿que pasará?¿que quiero que pase?¿que quiere de mi?¿que quiero de él?. Intenté dormir esa noche y a duras penas lo conseguí. 21 o´clock y allí estaba ese bombón con su cazadora motera y ojos achinados de malote esperándome a mi, sentado en una mesa del restaurante apartada de miradas indiscretas.

Fue una velada morbosa, de momentos de silencio y miradas felinas, roces bajo la mesa, apenas duramos una hora allí, y estábamos besándonos en cada esquina hasta su casa…os podéis imaginar lo que pasó durante toda esa noche. Extenuada, sedienta, irritada y profundamente cansada, pero feliz y completa me levanté sola entre un mar de sábanas, arropada con su olor varonil impreganado en cada centímetro de su cama.

La pasión que sentíamos el uno por el otro no paró de crecer en los siguientes meses, debo decir que mi humor cambió, me sentía una mujer feliz, atractiva, segura, él había conseguido todo eso. No nos veíamos mucho por su trabajo, sin embargo era rozar nuestros labios, y mi mente se desbordaba, pasábamos noches enteras, como en su peli, a 3 metros sobre el cielo, sin separarnos, piel con piel, él dentro de mi, yo dentro de él. Quería que el mundo se parara, que el tiempo se congelara y no tener que compartirlo con nadie.

Sin embargo había algo que me preocupaba: Mario quería que cada encuentro fuera diferente, exigía mas en materia sexual, cada vez que nos encontrábamos. Cosas nuevas que a mi no me hacían falta, me hacía falta él, su piel, sus dulces palabras, y claro que si, el sexo que me daba, pero no hasta el punto que él necesitaba.

Hasta aquella noche, en la que me dijo que me esperaba en la habitación de un hotel, y me le encontré junto con otras dos mujeres, debo decir que no me sorprendió, habíamos fantaseado con algo así entre polvo y polvo, él me había contado experiencias anteriores y yo solo pensé en no ser menos y darle todo lo que quería probar, porque sabía que si no, le perdería. Una noche mas de desenfreno, compartiendo mi hombre con 2 desconocidas hambrientas de la piel de Mario, sin embargo seguía creyendo que solo yo era su princesa, como me decía en la intimidad, y a cada momento se lo intentaba mostrar, compitiendo por su boca y su atención con aquellas dos hermosas mujeres.

Me equivocaba, él tenía muchas princesas, y yo era solo una mas.

Siempre supe que aquella noche sería el PRINCIPIO del FIN.


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